miércoles, 1 de diciembre de 2010

-- METROID -- (1986)


   Nos encontramos en el año 20X5 de la historia del Cosmos.Los piratas espaciales acaban de atacar a la aeronave de investigaciones de la Federación Galáctica y han capturado una cápsula que contiene una nueva forma de vida cuya raza se sospecha que ha sido la causante de la destrucción de la civilización de SR388. Los científicos de la Federación bautizaron a esta forma de vida como METROID. Si los Metroids son usados por los piratas espaciales, la civilización entera de la galaxia será destruida. La única posibilidad de éxito es enviar a la cazarecompensas Samus Aran a adentrarse en Zebes, el planeta-fortaleza de los piratas y destruir a Mother Brain, el super ordenador orgánico que controla a los piratas.

   Este es en resumen, el argumento de Metroid; una de las mayores joyas de mi querida Nes. El juego en si no es precisamente una virguería técnica ni tiene por que serlo, pues salió en una época en que la Nes estaba dando sus primeros coletazos. Los gráficos son algo mediocres y resultan poco variados. Su música en general es bastante ratonera aunque cuenta con algún que otro tema mítico como el que suena en Kraid, que aun a día de hoy sigue siendo una delicia escucharlo o la magnífica composición de los créditos del final, que no dejaba de pasarme el juego para escucharla una y otra vez :D.Pero no es en ninguno de esos aspectos donde destaca especialmente este juego, sino en su innovadora fórmula jugable que hoy en día (E incluso en noche), sigue siendo utilizada en otras sagas como Castlevania con excelentes resultados.

   La primera vez que te enfrentas a este juego no sabes muy bien que hacer; no hay indicaciones de ningún tipo que te digan que acciones realizar o que camino seguir y es justo en eso en lo que consiste la maginificencia de este juego: En su sensación de estar perdido en un planeta en el que parece no haber salida alguna. Pero entonces consigues las bombas y un nuevo mundo de posibilidades y caminos se abren ante ti, pero no todos. Antes tendrás que hacerte con las botas de super salto, el rayo congelante y multitud de habilidades adicionales sin las cuales tus probabilidades de éxito son nulas. Como anécdota personal añadir que la primera vez que jugué a esta maravilla fue con un cartucho adquirido "a pelo" sin caja ni instrucciónes y no os podéis hacer una pequeña idea de las vueltas que tuve que dar y lo que llegué a sufrir hasta que un día aporreando el mando histéricamente y de maldita casualidad averigüé para que servían las malditas bombas (Hacer agujeros en el suelo para llegar a nuevas zonas) Así que ante la duda, nunca dejes de aporrear el mando :D

   Como logro exclusivo este juego puede presumir, no solo de ser el primer juego que me hizo pensar que nunca se acabaría (Por mucho que jugara, siempre encontraba cosas nuevas, pero nunca llegaba hasta la última fase (Hasta que la encontré, claro)) sino de ser también el primero que me puso el corazón a seiscientos en la huida del planeta contrareloj, saltando esas microscópicas plataformas de las que siempre me caía XD

   Otro detalle del que soy incapaz de cerrar este articulo sin comentarlo, es que cuando me pasé el juego por primera vez, observé maravillado que Samus se mostraba tal y como era, deshaciéndose de su armadura y presentándose en una especie de traje de baño con mangas largas y por alguna razón que desconozco, al finalizarlo por segunda vez, el traje de baño pasó a mejor vida para dar paso a una Samus mostrándose en un diminuto bikini. Resta decir que me pasé el juego como ochocientas veces mas a ver si conseguía sacar el final que la mostrara en pelotas. Bendita inocencia la mía XD

   En fin, que me he ido mucho por las ramas......Acabaré esta reseña aclarando que este no es un juego recomendable para todo tipo de público. Los años no lo han tratado bien y su falta de indicaciones puede echar para atrás al menos pintado. Tened en cuenta que hablamos de una época en que los juegos no se hacían durar por su longevidad, sinó por su dificultad y/o su capacidad de atascarte en ellos.

   Por lo que a mi respecta es un juego imprescindible que ha dejado en mi el recuerdo de una de las mayores experiencias jugables de mi historia videojueguística personal. Y eso, queridos lectores, es mucho decir :D


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2 comentarios:

Alejandro Román dijo...

Emotiva reseña, si señor.
Nunca jugué a los Metroids del año del culo antes de Cristo, pero sí al de Gamecube, con erótico resultado.

Nunca jamás pude acabar con el maldito dinosaurio volador.

Un saludo!

El puta Lock dijo...

Pues ya es desafortunado atascarse casi en el final, pero por lo menos disfrutaste el resto del juego, que es algo.

Si bien soy consciente de que la propuesta de jugar a este juego no es lo suficientemente atráctiva, tal vez si podrías estudiar la posibilidad de provar su maravilloso remake aparecido para Game Boy Advance cuyos aspectos técnicos están a años luz de la versión comentada y su dificultad ha sido mermada hasta el ridículo.

A falta de Super Metroid, te recomiendo que juegues a ese, pues no en vano, es mi saga favorita y considero que todo el mundo debería de poder disfrutarla.

Saludos :D